ANTECEDENTES

Nuevo León, con más de 5 millones de habitantes, es considerado un Estado con poder económico, con empuje empresarial y, a su vez con grandes desigualdades sociales. Un Estado fronterizo con los Estados Unidos de Norteamérica con importantes intercambios culturales, sociales y económicos. Sin embargo, todavía a finales del siglo XX la Violencia contra las Mujeres no había sido tipificada como un delito. Sin servicios especializados de calidad y suficientes para atender a las víctimas de los delitos y el abuso de poder. No es extraño pues que en la Sultana del Norte no se le diera importancia a las graves violaciones a los Derechos de las Mujeres y, mucho menos, a la falta de servicios para aquellas que buscan defenderlos.

Así, en 1996, un grupo de mujeres de Monterrey, Nuevo León, presidido por Alicia Leal Puerta, determinaron diseñar e implementar un Centro de Refugio para Mujeres, con servicios de protección y atención multidisciplinaria, el primero con estas características en todo el país.  

Con la asesoría y la guía de compañeras de la organización Women Toghether – Mujeres Unidas, de McAllen, Texas, y con un grupo de cerca de 20 mujeres regiomontanas, lograron abrir las puertas de un primer centro externo el mes de Julio de 1996 y una casa de refugio en Diciembre del mismo año.